Cuando el jurado le dio la oportunidad a los cocineros de elegir las campanas que revelaron el desafío de la noche, por unos segundos Erika disputó la campana con Nicole, lo que hizo que Érika se quede con otra campana que tenía un comodín. Esto le permitió elegir el plato que quería cocinar y se decidió por un asadito colorado.
Antes de pasar donde el jurado, reveló que eligió este plato porque le gustaba mucho y siempre que podía lo comía en los mercados. Ni bien llegó donde el jurado, explicó que preparó la carne de cerdo con urucú, hierba buena, ajo, cebolla y un poco de ají.
Tras la degustación, Marcos le explicó que cuando probó su plato golpeó la mesa y que eso pasaba por dos cosas: una porque está enojado y otra porque está contento. Pero que al probar el plato de Érika , en este caso al le dieron ganas de envolverlo como se envuelven las pizzas, hacer un sobrecito y comérselo.
MIRA AQUÍ: Erika celebró con “los pasos prohibidos” antes de subir al balcón
“Está impecable, lo único que te puedo decir es gracias”, alabó así el chef la preparación del asadito.
La chef Coral quedó con palabras cortas al calificar la preparación de Érika y aseguró que probó uno de los mejores asaditos vallegrandinos.
“Querida Érika, de boliviana a boliviana vamos a hablar. Quiero agradecerte porque me has traído los sabores de un buen asadito vallegrandino que tengo ahora, no quiero decirte más”, finalizó la chef.